Impacto del COVID-19 en los museos de Puerto Rico
- Paulo Reynoso
- 15 dic. 2020
- 7 Min. de lectura
El impacto estructural del COVID-19 en los Museos de Puerto Rico
Nota del Editor: Esta es el primero de una serie investigativa de tres reportajes sobre el Impacto del COVID-19 en
los museos de Puerto Rico, en este reportaje se presentará las incidencias que ha marcado el COVID-19 en diversos museos de Puerto Rico, y se expondrá la problemática inicial.
El acontecer presencial y las finanzas de los museos se ha visto interrumpido tras la llegada del COVID-19 a Puerto Rico. Mientras muchas de estas instituciones continúan limitando su espacio, sin poder abrir en horario regular y algunos de sus empleados aún se encuentran trabajando a distancia, la atención popular gira en torno a la clausura de los cines, las barras y otros centros de entrenamiento en la isla.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), estimó durante el pasado mes de abril que el 90% de los aproximadamente 60,000 museos en el mundo se podrían ver obligados a cerrar de manera parcial o indefinidamente sus puertas.
A través de las diversas instituciones culturales se ha presentado un ambiente tenso y de
incertidumbre en las cuales muchas de estas se preocupan por la transformación de sus espacios, como presentarán sus colecciones y como lograrán garantizar la salud de quienes reciben como visitantes y sus empleados, además de cuestionarse sobre la participación y asistencia en los espacios limitados que estos ya comienzan a ofrecer a lo largo de las diversas instituciones en Puerto Rico.
La aportación a la diversidad cultural y promoción nacional de la cultura puertorriqueña se ha visto potenciada sobre todo en tiempos difíciles y de necesidad, mediante la importancia que recobran los museos a lo largo de su aportación a la sociedad de forma innovadora y educativa, ya que ofrecen estas características a sus visitantes en estos espacios, uno que además lo complementa la diversificación artística entre las obras presentadas en las colecciones y salas de exposiciones de cada museo.
Por otra parte, ante el impedimento de recibir visitas diariamente y la constante creciente
tecnológica en el mundo globalizado, varios museos del país han tenido que reinventar la
situación y alinearse a nuevas modalidades a través de las redes o plataformas sociales, entre ellos el Museo de Las Américas, que ha optado por continuar su labor y compromiso social al presentar diversas iniciativas en las cuales las institución se ha involucrado a modo de talleres virtuales, conferencias, eventos pregrabados y foros con su entorno y seguidores. Así lo expresó la Coordinadora del Programa Educativo y Servicio Comunitario, Shirley Padilla Virola.
Es así como en gran medida las instituciones museográficas del país han podido adelantarse y continuar con su labor a pesar de la irrupción de la pandemia y la falta de financiamiento, apoyo y acción gubernamental al sector cultural. Incluso algunos museos alrededor del mundo y principalmente en el continente europeo, zona geográfica conocida por sus principales museos ha registrado pérdidas de más de 2.2 millones de dólares al mes.
Nota del Editor: En esta primera serie se expresó la problemática que enfrentan los museos de Puerto Rico a raíz de
la pandemia, además se mostró como organizaciones que rigen el baluarte cultural en el mundo observaron la crisis y plantearon cifras alarmantes en pérdidas de espacios y de dinero. En la continuación de esta serie se expondrá la crisis en los servicios esenciales de los museos en el país.
Crisis de servicios esenciales
Nota del Editor: Esta es la segunda de tres reportajes de la serie investigativa el Impacto del COVID-19 en los museos de Puerto Rico, en el que se ilustrarán una serie de problemáticas causadas por la clausura temporera de sus espacios y la repercusión del COVID-19 en las instituciones reseñadas.
Tan sólo a unos días de oficializarse la clausura total ocasionada por el impacto del COVID-19 en el mes de marzo en nuestra isla, museos como el Museo de Las Américas en el viejo San Juan, el Museo de Arte y Diseño en Miramar, el Museo del Fútbol Puertorriqueño en San Lorenzo y el Museo Francisco Oller en Bayamón, se vieron obligados a abandonar momentáneamente sus sedes, sin fecha de regreso alguna.
El panorama se mostraba muy incierto y desfavorable para estas instituciones inclusivas que ofrecen espacios de arte, cultura, educación y regocijo en el país. Así es como se encontraban múltiples organismos museológicos en diferentes regiones de Puerto Rico entre la necesidad de reconocer la situación actual para afrontar sus limitaciones y en la decisión de como continuarían su obra y labor manteniendo la sana distancia y los requerimientos que enfrentaban al verse sumergidos en la ola de una pandemia mundial.
La entrada de la situación que se vivió durante estos primeros meses significó la pérdida de los baluartes económicos y de incentivos que garantizaban la sostenibilidad económica de muchos de estos espacios culturales. Incluso la clausura de algunos museos ubicados fuera de la zona metropolitana, incentivo que fueran víctimas de intentos de hurto en el depósito de su colección, como lo fue el Museo del Fútbol Puertorriqueño en San Lorenzo. Donde las actividades fueron pausadas tras el alza en el volumen de casos positivos en la isla y los problemas de estructura como: hongo y humedad que arrastra la sede histórica de la colección del deporte rey, desde el embate del huracán María, así expresó su preocupación sobre la pérdida de la colección y el espacio el Profesor y Curador Museográfico, Reinaldo Álvarez.
A todas estas situaciones que agudizan la situación que enfrentan los museos para su
reestructuración se resalta como ha mermado la cantidad de los ingresos de los museos, al paralizarse con el cierre físico de los espacios y las distintas problemáticas señaladas en esta serie, alrededor de un 52.2% de las instituciones se acogieron a planes de emergencia, así lo señaló la Asociación de Museos de Puerto Rico tras los resultados de la encuesta realizada por la organización, la cual respondieron 67 de 76 museos registrados en su directorio a lo largo de los distintos municipios. Para verificación y contacto directo, se buscó a la directora de la Asociación de Museos de Puerto Rico, Marianne Rivera, pero no hubo respuesta.
Por su parte, Nicole Pietri, Directora Ejecutiva del Museo de Arte y Diseño en Miramar, señaló que el conjunto de ingresos antes del impacto del COVID-19 le permitían ayudar a mantener tanto la planta física como toda la programación de la institución. De igual forma Pietri enfatizó que el (MADMI) se nutre de las entradas, los talleres, la rentabilidad de su espacio, además de que se acogió a solicitar un préstamo (PPP), un préstamo que por igual fue tomado por Museo de Las Américas para poder mantener el plantel de empleados de los respectivos museos durante los meses de mayor impacto de la pandemia.
Los museos albergan las colecciones que representan el patrimonio cultural de Puerto Rico, luego del golpe del primer período de la pandemia en Puerto Rico los mismos expresaron una crisis en sus servicios esenciales, al enfrentar problemas para mantener a sus empleados, de igual forma el 39.1% de la cantidad de museos registrados bajo el directorio de la Asociación de Museos reportó no poder contar con sus servicios en línea.
Nota del Editor: Esta segunda serie del reportaje se presentó las incidencias económicas que marcaron el período de impacto del COVID-19 en la muestra de museos entrevistada y se mostraron datos pertenecientes de 67 museosrespectivos a la Asociación de Museos de Puerto Ric
o. En la continuación de esta serie de reportajes se expondrá la
transformación a distancia y la labor que ejecutan estas instituciones.
La transformación a distancia y la labor social de los Museos
Nota del editor: Este es el tercer reportaje de la serie investigativa El Impacto del COVID-19 en los museos de Puerto Rico se mostrará la transformación a distancia y la encomienda social que transformaron a los museos en este
período.
El COVID-19 develó la crisis estructural que enfrentaban las instituciones culturales en Puerto Rico desde que el huracán María impactó la economía de la isla. Las deficiencias estructurales y
las condiciones que ha enfrentado el país a lo largo de los últimos tres años han provocado que múltiples museos utilicen las redes sociales y vuelquen sus servicios a las principales
plataformas de uso diario social.
El uso de redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram ha servido como principales
vías para difundir la diversidad de contenido promovido por los museos, los mismos han expuesto una serie de iniciativas tales como: talleres, conferencias, eventos pregrabados y conversatorios, impulsando así la educación a distancia, mostrando sus distintas colecciones y garantizando una accesibilidad en la difusión de contenido a lo largo de las diferentes plataformas sociales.
Para el Museo de Arte y Diseño (MADMI) en Miramar, la transición del trabajo presencial a uno en línea fue muy intensa, destacándose en la etapa inicial del golpe de la pandemia al reaccionarde manera rápida. De igual forma como muchas otras instituciones museográficas del país, tuvo que transferir su programación a la plataforma digital, pero el museo santurcino ya contaba con una presencia digital sólida, pero con el cierre físico de las exhibiciones, el mismo tuvo que trabajar para hacer accesible toda la programación de manera digital, según informó la Directora Ejecutiva, Nicole Pietri.
Ante la aparición de la pandemia, un sinnúmero de instituciones museológicas se encontraba en proceso de transición a la accesibilidad a las plataformas alternas, como muchas entidades afectadas en los últimos años, este fue el caso del Museo de Las Américas, la institución ya se encontraba buscando como seguir en la búsqueda para impactar las comunidades que apoyaban a la entidad museográfica. Por otra parte, la Coordinadora del Programa Educativo y Servicio Comunitario Shirley Padilla Virola, comentó que la falta de personal fue un factor que limitó las distintas iniciativas en las plataformas sociales, lo que llevó a la institución a optar por utilizar modalidades en vivo, diversificando la misión específica y la variedad de temas que agrupa el museo.
Estos espacios emergentes en las plataformas digitales han servido para todos los grupos de edades como medios en el cual se desbloquea el aislamiento social que se vive actualmente en las afueras. Las redes sociales han resurgido en este período para encontrar aquellos visitantes de estos museos y encontrar la diversificación entre la audiencia. Ante la limitación de los espacios y clausura de estos, las redes sociales como Facebook sirven para mantener vivo el museo a través de la nueva tecnología, así recalcó Tere Bueso del Museo Francisco Oller.





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